Los invernaderos dependen de un entorno controlado para lograr un rendimiento y una calidad óptimos de las plantas. Los sensores ayudan a supervisar el entorno del invernadero. Permiten a los cultivadores saber cuándo y cómo ajustar los sistemas de riego/ventilación y calefacción para aprovechar mejor los recursos y mejorar la cosecha. Los termistores NTC funcionan especialmente bien en las condiciones de un invernadero para medir la temperatura y la humedad relativa, gracias a su rápida y alta sensibilidad ante los cambios ambientales. Otros sensores también miden variaciones en las condiciones ambientales. Pueden integrarse en los sistemas existentes utilizados para la gestión de invernaderos. Asimismo, estos sensores pueden emplearse para desarrollar sistemas automatizados que ajusten el entorno del invernadero sobre la base de los datos obtenidos. Al utilizar sensores sofisticados, un cultivador de invernadero puede asegurarse de que el entorno siempre sea óptimo para las plantas. Esto permite maximizar tanto la rentabilidad general como el rendimiento.